A través de un mensaje en su red social Truth Social, Donald Trump ha confirmado que las nuevas autoridades interinas del país caribeño —encabezadas por Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro el pasado sábado— entregarán a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo que se encontraban bajo régimen de sanciones.
Esta maniobra supone el inicio de una gestión directa por parte de Washington sobre la principal riqueza de Venezuela. Trump ha sido taxativo al declarar que los ingresos derivados de la venta de este crudo, valorados en cerca de 2.000 millones de dólares, serán supervisados personalmente por él desde la Casa Blanca. El objetivo declarado es garantizar que estos fondos se utilicen en beneficio tanto del pueblo venezolano como de los intereses estadounidenses, asegurando que el dinero no regrese a las manos del círculo chavista que anteriormente controlaba PDVSA.
El plan de extracción y transporte ya está en marcha bajo la supervisión del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright. Según los detalles ofrecidos por la Administración Trump, el petróleo será trasladado en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en puertos estadounidenses. Esta medida no solo busca estabilizar los precios de la energía en el mercado norteamericano, sino también forzar un giro radical en las alianzas internacionales de Caracas, exigiendo que el nuevo Gobierno interino rompa cualquier vínculo comercial y político con potencias como China, Rusia, Irán y Cuba.
Llas grandes petroleras estadounidenses como Chevron y ExxonMobil ya preparan su regreso a gran escala para reactivar la industria. Países como México, Brasil y Colombia han expresado su rechazo en la OEA, calificando la acción de injerencia en la soberanía regional. Sin embargo, para Washington, este control indefinido de las exportaciones de crudo es la piedra angular para lo que denominan la reconstrucción de una Venezuela libre, bajo la tutela administrativa de Estados Unidos hasta que se complete una transición política total.







