La Policía finlandesa y la Guardia de Fronteras han confirmado la incautación del carguero Fitburg, un buque de 100 metros de eslora que navega bajo la bandera de San Vicente y las Granadinas. Las autoridades consideran que existen indicios suficientes para vincular las maniobras de este barco con los daños sufridos en la infraestructura estratégica que une Finlandia con Alemania.
El navío fue interceptado mientras realizaba una ruta comercial que partió del puerto ruso de San Petersburgo con destino final en Haifa, Israel. Según el registro de navegación, el buque se encontraba en la zona exacta y en el momento preciso en el que los sensores detectaron la pérdida de conectividad del cable C-Lion1, lo que ha llevado a los investigadores a centrar todas sus pesquisas en la actividad de esta embarcación.
En una rueda de prensa los mandos policiales han detallado que la tripulación del Fitburg está compuesta por 14 marineros de diversas nacionalidades, incluyendo ciudadanos de Rusia, Georgia, Azerbaiyán y Kazajistán. A pesar de la insistencia de los medios de comunicación, los responsables de la investigación han declinado revelar la identidad y la nacionalidad del capitán, alegando que el proceso se encuentra en una fase crítica de toma de declaraciones.
El barco permanece actualmente custodiado en el puerto de Kotka, donde expertos en criminalística submarina y buzos de la Guardia de Fronteras examinan el casco y la zona del ancla en busca de marcas de rozamiento o daños compatibles con el arrastre sobre el lecho marino. Las autoridades tratan de determinar si la rotura del cable fue un accidente fortuito provocado por un ancla mal asegurada o si se trata de un acto de sabotaje deliberado.
Este incidente ha vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas en el norte de Europa. No es la primera vez que un carguero con vínculos o rutas rusas se ve implicado en sucesos similares en el Báltico, lo que ha llevado a los países de la OTAN en la zona a reforzar la vigilancia aérea y marítima.
La Policía de Finlandia ha subrayado que mantiene una estrecha colaboración con las agencias de inteligencia de otros países para reconstruir con exactitud los movimientos del Fitburg. De confirmarse la responsabilidad del buque, el caso podría derivar en un conflicto diplomático de gran escala, dada la naturaleza esencial de las telecomunicaciones afectadas para la economía y la seguridad del centro de Europa.







