El Cabildo de Tenerife ha dado un nuevo paso para reforzar el transporte público en las áreas con menor densidad de población al sacar a licitación la ampliación del servicio de transporte a la demanda.
La iniciativa abre un plazo de 35 días naturales para que las empresas interesadas presenten sus ofertas y opten a alguno de los seis lotes que conforman el contrato. El proyecto incluye tanto la operativa del servicio como la plataforma tecnológica, el sistema de reservas y el centro de atención a usuarios, pieza clave para garantizar su accesibilidad.
Con una inversión prevista de más de 2,5 millones de euros en 2026, el transporte a la demanda aspira a consolidarse como una herramienta esencial para responder a los problemas de movilidad que históricamente afectan a los municipios rurales de la isla.
La ampliación prevé que este servicio gratuito llegue a cinco nuevas zonas geográficas que abarcan doce municipios: Los Silos, El Tanque, Garachico, Tacoronte, El Sauzal, La Matanza, Santa Úrsula, La Victoria, Güímar, Arafo, La Guancha y San Juan de la Rambla.
Una apuesta por la cohesión territorial
Para la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, el proyecto representa “una de las apuestas más innovadoras del Cabildo de Tenerife en materia de movilidad”, especialmente diseñada para quienes viven en núcleos dispersos o con pocas alternativas de transporte.
El sistema conecta a los usuarios con servicios básicos, intercambiadores de guaguas y puntos estratégicos situados en los corredores principales de la isla, como las autopistas TF-1 y TF-5.
Se trata de un modelo que, más allá de mejorar la movilidad, busca reducir desigualdades y asegurar que la población rural no quede aislada por la orografía, la falta de líneas regulares o las limitaciones horarias.
Este tipo de transporte flexible, que opera bajo reserva previa, permite optimizar rutas, reducir tiempos de espera y prestar un servicio adaptado a la demanda real, algo especialmente atractivo para zonas donde una línea convencional resultaría poco viable.
Resultados
La ampliación se sustenta en los buenos resultados obtenidos desde que el Cabildo puso en marcha el primer servicio de transporte a la demanda en 2023 en Fasnia, Arico y Güímar. En estos municipios, más de 20.000 habitantes han visto mejorada su movilidad, especialmente en los núcleos con conexiones difíciles o escasa oferta de guaguas.
Más del 55% de los usuarios realizan transbordos hacia la red insular, lo que evidencia la integración del servicio en la estructura del transporte público de TITSA.
Uno de los pilares del sistema es la plataforma tecnológica que gestiona las reservas, asigna vehículos y optimiza las rutas. Este modelo de transporte inteligente —similar al que ya funciona en zonas rurales de Finlandia, Francia o Escocia— permite ajustar horarios y recorridos en función de la demanda real, evitando desplazamientos vacíos y reduciendo emisiones.
El contrato licitado incluye también un centro de atención a usuarios que facilitará el acceso al servicio a personas mayores o con dificultades para utilizar aplicaciones móviles, garantizando la universalidad del sistema.
Transformación de la movilidad
El transporte a la demanda forma parte de la estrategia insular que busca transformar la movilidad en Tenerife, una isla que en los últimos años ha sufrido saturación en autopistas, problemas estructurales en hora punta y un notable crecimiento del parque móvil.
Esta estrategia incluye la mejora de la flota y frecuencias de TITSA, la creación de carriles de alta ocupación y alta capacidad, la remodelación de intercambiadores y paradas, y el impulso de soluciones innovadoras para reducir la dependencia del vehículo privado.
Si el proceso sigue los plazos previstos, las nuevas zonas podrían comenzar a operar a lo largo de 2026.







