El mundo del tenis ha recibido una noticia que marca el fin de una era. Carlos Alcaraz, actual número uno del mundo, ha anunciado de forma oficial el cese de su relación profesional con Juan Carlos Ferrero, el técnico que le ha acompañado desde que apenas era un adolescente de 15 años y con el que ha conquistado seis títulos de Grand Slam y 24 trofeos ATP.
La noticia, adelantada por el propio tenista murciano a través de un emotivo mensaje en sus redes sociales, confirma una ruptura que se ha gestado en las últimas 48 horas. Según ha trascendido, el desencadenante de la separación reside en una falta de entendimiento en la negociación para la renovación del contrato del técnico valenciano. Aunque Alcaraz ha dedicado palabras de profundo agradecimiento a «Juanki», asegurando que ha cumplido sus «sueños de niño», la respuesta del preparador de Ontinyent ha dejado entrever que la decisión no ha sido mutua. «Me hubiera gustado seguir», ha confesado Ferrero en su propio comunicado, evidenciando que ha sido el jugador quien ha optado por un cambio de rumbo justo antes de arrancar la temporada 2026.
La noticia llega en un momento de máxima exigencia, a escasas semanas del Abierto de Australia, el único grande que aún falta en las vitrinas de El Palmar. Pese al terremoto que supone la salida de la figura central de su equipo, Alcaraz ya tiene un plan de transición. Samuel López, quien ya formaba parte del cuerpo técnico y ha sido pieza clave en la sombra durante los últimos meses, asumirá la responsabilidad total de la preparación del número uno. López no es un desconocido en el banquillo del murciano, ya que fue nombrado recientemente junto a Ferrero como Mejor Entrenador del Año 2025 por la ATP.
Esta separación pone fin a una de las asociaciones más exitosas y estables del deporte moderno, a menudo descrita como una relación de «padre e hijo». Tras siete años de ascenso meteórico, Alcaraz afronta ahora el reto de demostrar su madurez deportiva sin su mentor principal. El estreno oficial de esta nueva etapa bajo la batuta solitaria de Samuel López tendrá lugar en Melbourne, donde todas las miradas estarán puestas en si el cambio de banquillo afecta el rendimiento del jugador que ha dominado el circuito este último año.







