En el tradicional cóctel navideño ofrecido hoy por el Real Madrid a los medios de comunicación, el presidente del club, Florentino Pérez, desató una ola de declaraciones críticas respecto al llamado caso Negreira, situándolo como “el mayor escándalo de la historia del fútbol” y cuestionando con dureza tanto al FC Barcelona como a las instituciones del fútbol español, concretamente LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El presidente blanco utilizó buena parte de su intervención en el encuentro celebrado en el pabellón de baloncesto de la Ciudad Deportiva para centrar el discurso en la crisis que, a su juicio, vive el arbitraje español y el impacto del caso Negreira en la credibilidad del deporte. Según Pérez, la gestión de este asunto —que investiga los pagos realizados por el FC Barcelona al exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, José María Enríquez Negreira— ha provocado “un daño profundo” a la competición y ha sido abordada con insuficiente firmeza por las instituciones.
“Es completamente incomprensible que las instituciones del fútbol nos hayan dejado solos en esta disputa. ¿Cómo es posible que nos pidan pasar página cuando estamos ante lo que yo considero el mayor escándalo de la historia del fútbol en el mundo?”, afirmó Pérez ante los periodistas.
Aunque en su intervención no ofreció datos técnicos sobre el caso, ni nuevos documentos, el presidente madridista no escatimó en señalar al FC Barcelona como epicentro de la polémica, sugiriendo que los pagos —estimados en torno a unos 8 millones de euros a lo largo de casi dos décadas según informaciones judiciales recientes— ponen en duda la integridad de la competición.
Además, Pérez criticó la actitud de LaLiga y de la RFEF, y especialmente la de su presidente, a quienes acusó de falta de compromiso para exigir explicaciones y acciones más decididas frente a la controversia. La percepción de que estas organizaciones han tratado de minimizar la repercusión del caso fue un mensaje reiterado en sus palabras.
El mandatario madridista aprovechó la ocasión para lamentar ciertas decisiones arbitrales recientes que, según él, refuerzan la sensación de que el sistema no opera con total imparcialidad, aunque no entró en ejemplos concretos durante el discurso.
Por su parte, el FC Barcelona y su presidente Joan Laporta han negado reiteradamente que las relaciones con Negreira tuvieran finalidad ilícita o que hayan influido en el desarrollo de los partidos, calificando las acusaciones como infundadas y parte de una estrategia de presión mediática. Laporta ha defendido que los pagos se realizaron por informes técnicos y ha criticado el uso recurrente del caso por parte del Real Madrid como una forma de “barcelonitis”, una expresión utilizada por el dirigente catalán en semanas previas para describir la obsesión del club blanco con su rival.







