El Cabildo de Tenerife, a través de la Consejería de Educación para la Prevención, ha presentado la evaluación inicial del Proyecto Faro, una iniciativa pionera de prevención comunitaria que ha logrado un impacto significativo en sus primeros nueve meses de ejecución. El proyecto, iniciado en febrero de 2025, ha desarrollado 970 intervenciones preventivas y ha llegado a un total de 17.765 personas.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, destacó que “el Proyecto Faro está demostrando que la prevención funciona cuando se hace de manera cercana, afectiva y basada en evidencia científica. Estamos construyendo comunidades más fuertes, más resilientes y más preparadas para afrontar los retos de salud mental de nuestro tiempo”.
Asimismo, subrayó que “este modelo colaborativo entre Cabildo, ayuntamientos, centros educativos, la Universidad de La Laguna y los servicios sanitarios es un referente en Canarias y se está convirtiendo en un faro —nunca mejor dicho— para otras islas que ya nos han mostrado su interés en replicarlo”.
Expansión municipal
El éxito de los municipios piloto —Santa Úrsula, Candelaria y San Miguel de Abona— ha permitido que el Proyecto Faro se amplíe a seis municipios adicionales: Tegueste, Arafo, Fasnia, Garachico, Los Silos y Buenavista del Norte.
Un modelo de intervención integral y participativa
El objetivo primordial del Proyecto Faro es la prevención de trastornos de salud mental y adicciones, a la par que fomenta estilos de vida saludables y una educación afectivo-sexual integral, dirigido principalmente a la población escolar, las familias, el profesorado y los adultos mayores. En esta fase inicial, el proyecto ha logrado una alta participación en los centros educativos, especialmente en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), así como una respuesta positiva de las familias y los colectivos de mayores.
El enfoque adoptado es comunitario y basado en la investigación-acción, lo que garantiza una implementación flexible y adaptada a las realidades locales, con el respaldo científico de la Universidad de La Laguna. Esta colaboración ha sido esencial para asegurar que el proyecto se mantenga a la vanguardia en cuanto a calidad y rigor en su ejecución.
Fortalezas del Proyecto: Coordinación y Participación
Una de las fortalezas más destacadas del Proyecto Faro ha sido la excelente coordinación tanto interna como externa entre los diferentes equipos de trabajo. Gracias a la colaboración activa con los centros educativos, los servicios municipales, el equipo de la Universidad y los centros de salud, el proyecto ha logrado gestionar los recursos de manera eficiente y asegurar la correcta implementación de las actividades preventivas. Además, la participación comunitaria ha sido clave, con un alcance notable en el ámbito educativo.
Expansión y Futuro del Proyecto Faro
Tras los éxitos alcanzados en los municipios piloto, el Cabildo de Tenerife ha decidido ampliar el Proyecto Faro a nuevos municipios de la isla, incluyendo Tegueste, Arafo, Fasnia, Garachico, Los Silos y Buenavista del Norte, donde el proyecto ya está en marcha desde septiembre.
El consejero de Educación para la Prevención, Juan Acosta, resaltó el compromiso y la colaboración positiva de estos municipios, destacando que los aprendizajes obtenidos en la fase inicial se aplicarán de manera optimizada en los nuevos contextos. Esta expansión representa una oportunidad para seguir perfeccionando el modelo y adaptarlo a las necesidades locales, asegurando así el fortalecimiento y crecimiento continuo del proyecto Faro.
El Cabildo de Tenerife reafirma su compromiso con la salud pública y el bienestar social, utilizando el Proyecto Faro como un modelo innovador y transferible a otras islas. Gracias a la sólida base de colaboración con actores locales y el respaldo de la Universidad de La Laguna, el proyecto está bien posicionado para continuar su crecimiento y seguir generando un impacto positivo y duradero en la comunidad tinerfeña.
Resultados Cualitativos: Mejora en la Salud Mental y Resiliencia Comunitaria
Los resultados cualitativos de la evaluación formativa han revelado mejoras significativas en la percepción y gestión emocional de las personas participantes, lo que contribuye directamente a la reducción de los estigmas asociados a los trastornos de salud mental. Además, se han promovido hábitos saludables, especialmente entre las poblaciones más jóvenes, a través de actividades que fomentan la actividad física y la alimentación saludable.
La evaluación también ha señalado un aumento notable en la resiliencia de los grupos que participaron en las intervenciones preventivas. La resiliencia, entendida como la capacidad de adaptarse positivamente ante adversidades, es un factor crucial para la salud mental, ya que permite afrontar eficazmente los desafíos cotidianos y las crisis emocionales. Este aumento en la resiliencia refleja que el Proyecto Faro está cumpliendo con su objetivo de generar un cambio social positivo y duradero.
Detección Temprana y Acción Inmediata
Otro hallazgo relevante de la evaluación es la identificación temprana de posibles conductas autolíticas, ideaciones suicidas, casos de bullying y posibles infradiagnósticos en trastornos de salud mental. Estos resultados subrayan la importancia de reforzar las intervenciones preventivas, pero también ponen en evidencia el papel esencial del Proyecto Faro como «centinela» en los municipios. Este enfoque ha permitido detectar, orientar e informar a los centros educativos y otras instituciones sobre situaciones posibles que requieren atención inmediata, poniendo de manifiesto la coordinación y colaboración con las entidades correspondientes.







