España vuelve a quedar al margen en una cita diplomática crucial sobre el futuro de Ucrania: la cumbre convocada por el canciller alemán Friedrich Merz para este miércoles, en la que coincidirán el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Se trata de una reunión virtual en la que estarán presentes líderes como Emmanuel Macron, Keir Starmer, Giorgia Meloni, Donald Tusk y Alexander Stubb, así como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. España, sin embargo, no figura entre los países invitados.
La convocatoria se centra en una ofensiva diplomática europea previa a la cumbre Trump-Putin en Alaska, con el objetivo de presionar para que cualquier negociación sobre el conflicto ucraniano incluya a Kiev y respete los principios de soberanía y seguridad para Europa. La exclusión de España ha irritado al PP, que acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de situar al país en «irrelevancia internacional», y atribuyó esta marginación a decisiones como su resistencia a elevar el gasto en defensa y su política exterior con China y Venezuela.
No es la primera vez que España se queda fuera de una reunión clave: no asistió tampoco al encuentro en Londres, donde el vicepresidente estadounidense J. D. Vance presentó el plan de paz de Trump, ni ha sido convocada ahora por Alemania, anfitriona de esta cita virtual. El Gobierno, de momento, no ha ofrecido explicaciones oficiales sobre esta ausencia.
La diplomacia española continúa, por tanto, ausente del núcleo duro de toma de decisiones sobre el futuro de Ucrania, mientras Europa busca consolidar una posición común frente a Rusia.







