Resulta que María Chivite, amiguita de Cerdán, habló en el Comité de las Regiones, en Bruselas, y algunos de sus correligionarios se echaron una siesta. Hasta roncaron. ¿Cómo va a interesar a un diputado maltés, por ejemplo, el discurso de María Chivite? Además, Chivite aparecerá, tarde o temprano, en la gran trama socialista. En realidad, ya apunta maneras. Cerdán y ella son íntimos y hay obras que rechinan en los oídos de la gente de Navarra. A ver qué sale de esto, mientras España languidece. Los trenes de la mejor red ferroviaria de Europa no funcionan, se paran. Y Barajas, cuya T-4 era un referente de los edificios de viajeros de toda Europa, se colapsa por un fallo informático. El PSOE está lleno de fallos informáticos, cuando el ministro, esa especie de gorila en la niebla, habla de otra cosa para despistar, porque ya no sabe cómo salir del entuerto. En Madrid, un inmigrante, de esos ociosos que acogemos generosamente, ha violado a una joven de 21 años en Alcalá. La mayoría de los que vienen es buena gente, pero algún fallo habrá, digo yo, para que ocurran estas cosas que ya empiezan a ser preocupantes, aunque casi todo el mundo calla. El tipejo es de Mali, tiene 21 años, molió a golpes a su víctima y luego la violó y se hizo un selfie con ella, quizá para presumir de su hazaña en su país de origen. España, ¿tierra de acogida? Muy bien, bravo por los que tienen la obligación de controlar a esos acogidos. Y luego está la policía de Marlaska que repele con dureza a los que protestan por el terrible incidente. Oiga, ya está bien. Pues estamos bonitos: los trenes parados, Barajas colapsado, un violador de Mali que campa por sus respetos, un Partido Socialista que el sábado prohibirá las putas a sus dirigentes, un alto dirigente del PSOE en el talego, medio PSOE procesado –y lo que queda—y el tío Pedro que no dimite y que ahora dice que el sábado acometerá una profunda renovación del partido. Ya renovó a Ábalos y colocó a Santos Cerdán. ¿Esas son sus renovaciones? El Tribunal Supremo le ha vuelto a ordenar que se lleve a la Península a los emigrantes que siguen en Canarias, pero los quiere meter a todos en Pozuelo y, claro, los de Pozuelo ponen el grito en el cielo. Sánchez está acabadito, pero acabadito. Se le ha encendido la luz de la reserva. También hay en España policías que empapelan con billetes de 500 euros las paredes de su casa y esto sí que es inédito, porque pasamos de Billy el Niño, el policía facha, abusador y violento de Franco, al policía trincón de nuestros días de democracia y libertad. No generalizo, pero agüita. Qué país, Miquelarena, qué país. Yo llamé a la policía hace días y la policía no acudió a mi llamada, el mismo día en que pagaba mis impuestos. ¿Qué debo hacer?
viernes, 16 enero,2026







